Por: José Gregorio Biomorgi
En momentos tan complejos como estos, en donde reina el dolor y la confusión, el silencio, la discreción y la prudencia son las mejores armas para la comprensión y la toma de decisiones. No obstante, entendiendo que la primera víctima en una guerra es
la verdad y viendo el comportamiento de los infames mercenarios de la información que sirven a los intereses del agresor, he tomado la decisión de escribir este breve artículo con el fin de poner sobre la mesa lo que está a la vista, pero no quieren que veamos.
EEUU fracasa en su operación de cambio de régimen en Venezuela.
Desde hace más de una década, el Gobierno Bolivariano ha venido denunciado las agresiones de los EEUU y de todo el sistema de dominación mundial, por las medidas coercitivas unilaterales (MCU) aplicadas ha Venezuela. Medidas que tienen un claro
matiz criminal, que ha generado profundas heridas sociales y daños estructurales en nuestra Patria y con las cuales aprendimos a vivir y vencer a lo largo de los años. Muestra de ello son los ya casi 5 años de crecimiento económico que hemos experimentado de
manera continua en Venezuela. Sin embargo, el costo ha sido alto. Aunque nunca tan alto como perder la soberanía y la independencia.
El Pueblo de Venezuela, noble, valiente, obstinado, resiliente y con una conciencia patria infinita, ha denunciado permanentemente la agresión de los EEUU en todas las instancias y en todo momento. Pero no se ha amilanado y no está dispuesto a entregar
su soberanía. Hemos venido denunciando el cerco que nos han querido aplicar, pero al mismo tiempo hemos estado trabajando y avanzando. Y es eso lo que no nos perdonan.
Que hayamos sido capaces de salir adelante con nuestro propio esfuerzo.
Una pequeña acotación que nos ayudará a contextualizar lo que a continuación describiré. Venezuela tiene más de 120 años de relacionamiento con los EEUU y construyó todo un sistema de dependencia tecnológica de este país y de sus satélites europeos. Incluso, esa influencia va más allá. Hasta en lo cultural. Para mencionar solo un ejemplo. En la totalidad de los países de Sudamérica, el deporte rey es el fútbol, excepto en Venezuela. Incluso en Colombia que está más al norte que nuestra patria. En
nuestro caso, el deporte rey es el béisbol y eso es, sin duda alguna, producto de la gran influencia que ejercieron los EEUU en nuestra patria durante todo el siglo XX.
Ahora bien. Entremos en materia. ¿Cuáles han sido los argumentos que hemos utilizado para denunciar que las MCU y a que sectores ha afectado principalmente?
1.- El sector petrolero ha sido, sin duda alguna, el más afectado. Nuestra producción petrolera pasó de casi 3 millones a 300 mil barriles en menos de 5 años, producto de la incapacidad que teníamos de comprar piezas y partes para hacer mantenimiento
a nuestro sistema de producción, así como para hacer estudios retrospectivos de exploración para la recuperación mejorada, perforar nuevos pozos para el incremento de la producción y un largo etcétera que sería materia para escribir un libro.
2.- La producción de derivados petroleros se redujo a cero en los momentos más difíciles que tuvimos, producto de la incapacidad de comprar diluyentes y catalizadores, entre otras necesidades, para poder refinar y producir combustibles.
Llegamos incluso a tener nuestras 3 principales refinerías (CRP, El Palito y Puerto La Cruz) apagadas en algún momento. Lo hemos estado revirtiendo, pero a un costo enorme.
3.- Nuestros buques petroleros, todos asediados y sancionados, nos impedía transportar nuestra principal fuente de riqueza nacional, por lo que teníamos que buscar mecanismos complejos muy costosos para poder vender y transportar nuestro crudo, lo cual generaba mucha pérdida para la nación.
4.- El sector eléctrico es otro de los grandes afectados. Nuestra principal fuente de generación eléctrica es la hidroeléctrica. Todo ese sistema de generación, así como los sistemas de transferencia fueron diseñados, fabricados e instalados por transnacionales de los EEUU y Europa, empleando tecnologías y equipos desarrolladas por estos países, como por ejemplo turbinas, sistemas de control, transformadores, generadores, etc. La imposibilidad de hacer mantenimiento preventivo y correctivo en su momento, por las MCU, hizo que se redujera significativamente el suministro eléctrico, lo cual impactó en la vida nacional.
5.- Denunciamos una y otra vez la imposibilidad de comprar equipos médicos, o piezas y partes para hacer mantenimiento a nuestros equipos médicos.
6.- Igualmente, tuvimos que buscar alternativas para la adquisición de medicamentos de todo tipo, para lo cual tuvimos que adaptar nuestra regulación interna para hacer posible todo esto. Incluso, tuvimos que importar medicamentos esenciales que
antes se producían en el país y que son de muy alta complejidad, como los medicamentos biológicos (hemoderivados), entre otros.
7.- Tuvimos que modificar nuestra industria agroalimentaria, lo cual ha sido el mayor de los éxitos en estos últimos años, ya que tenemos independencia en esa materia, eso sí, no sin antes pagar un altísimo costo social.
8.- Denunciamos el secuestro de nuestras riquezas en el sistema financiero mundial y la imposibilidad de utilizar ese mismo sistema para poder tener acceso a insumos básicos de todo tipo.
9.- Siempre afirmamos que estamos dispuestos a tener relaciones comerciales con todos los países, incluyendo a los EEUU, en el marco del respeto y el reconocimiento mutuo, dejando claro que no se debe inmiscuir las diferencias ideológicas que podamos tener en las relaciones comerciales que pudieran existir entre naciones diversas.
Podría seguir mencionando una cantidad de cosas que ya todos conocemos, pero se haría infinitamente largo este artículo.
Pues bien. ¿Qué está pasando en estos momentos? Que los EEUU está negociando y acordando con el Gobierno Bolivariano, los mecanismos para incrementar la adquisición de crudo venezolano (cosa que los EEUU viene haciendo ininterrumpidamente desde hace más de 120 años), así como la venta de piezas y partes a nuestro país para fortalecer nuestro sistema eléctrico y la posibilidad de inversión en nuestros campos petroleros para incrementar la producción, entre otros anuncios que seguramente nuestras autoridades irán haciendo en los próximos días.
Todo esto, por supuesto, sin renunciar a nuestra soberanía y a nuestro principal objetivo en estos momentos, que es el rescate de nuestro hermano Presidente Nicolás Maduro y de nuestra hermana Primera Combatiente y Diputada Cilia Flores, mujer valiente y ejemplo de la dignidad y de principios sólidos.
En conclusión, compatriotas. No nos dejemos llevar por el dolor que sentimos en este momento. No nos dejemos nublar la vista por el humo que nos quieren vender los mercenarios traidores y serviles al agresor. No nos dejemos confundir por el enemigo.
Nos secuestraron a nuestro Presidente. Cobardemente se lo llevaron a él y a Cilia, con un operativo de fuerza extraordinario, ejecutado por el imperio más poderoso que ha tenido la humanidad. Ante los reiterados fracasos de las distintas administraciones de los EEUU frente el aguerrido Pueblo de Venezuela, no les quedó más alternativa que el uso de la fuerza y la agresión cobarde, utilizando los más avanzados sistemas de guerra tecnológica y armas.
Y, aun así, entendieron que la única garantía de estabilidad en Venezuela es la Revolución Bolivariana. Que la única vía que tienen para negociar es sentándose con el Gobierno Bolivariano. Que, si quieren algo de Venezuela, es con nosotros con quien deben conversar.
Entonces queridos amigos, camaradas y compatriotas, surge la pregunta: ¿Quién está ganando esta batalla? El tiempo nos dará la razón.
Que no le quede duda a nadie. Rescataremos a Nicolás y a Cilia y, una vez más, NOSOTROS VENCEREMOS.

